La ciudad de Valencia

La ciudad de Valencia (cooficialmente y en valenciano València), es la capital de provincia y de la Comunidad Valenciana.

Valencia la fundaron los romanos como colonia en el año 138 a. C., siendo cónsul Décimo Junio Bruto Galaico, y se denominó Valentia Edetanorum. Varios siglos después, en el año 711 los musulmanes ocuparon la ciudad, aportando su lengua, religión y costumbres, como la implantación de sistemas de riego y la introducción de nuevos cultivos. En 1238 el rey cristiano Jaime I de Aragón reconquistó la ciudad, y repartió las tierras entre los nobles que le ayudaron a conquistarla, tal y como queda testimoniado en el Llibre del Repartiment, así como también creó una nueva ley para la ciudad, los Fueros de Valencia, los cuales se hicieron extensivos al resto del reino de Valencia. En el siglo XVIII, Felipe V derogó los fueros como castigo al reino de Valencia por alinearse con los austracistas en la Guerra de Sucesión española. En 1982 se instituyó a Valencia como la capital de la actual Comunidad Valenciana, tal y como recoge el Estatuto de Autonomía.

La ciudad está situada a orillas del río Turia, en la costa levantina de la Península Ibérica, justo en el centro del golfo de Valencia, aunque en el momento que los romanos la fundaron, se encontraba en una isla fluvial del Turia, a unos cuatro kilómetros de distancia del mar. A unos diez kilómetros al sur de la ciudad se encuentra la Albufera de Valencia, la cual es propiedad del Ayuntamiento de Valencia desde 1911 cuando la compró a la Corona de España por 1 072 980,41 pesetas. La albufera es uno de los lagos más grandes de España, ya que tiene cerca de 2100 hectáreas de superficie, a las cuales hay que añadir una extensión de 100 hectáreas de marjal dedicadas al cultivo del arroz. Debido a su valor cultural, histórico y ecológico, este paraje natural fue el primer parque natural que declaró la Generalidad Valenciana, en 1986.


Su casco histórico es uno de los más extensos de España, con aproximadamente 169 hectáreas, y gracias a su patrimonio histórico y monumental y sus diversos espacios escénicos y culturales la convierten en unas de las ciudades con mayor afluencia de turismo nacional e internacional del conjunto del país. Entre sus monumentos más representativos se encuentran el Miguelete, la Catedral, las Torres de Serranos y de Quart, la Lonja de la Seda, declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996, y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. También hay que destacar que el Museo de Bellas Artes de Valencia es el museo pictórico más importante de la Comunidad Valenciana siendo por su relevancia uno de los primeros de España, al igual que el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), el cual tiene por objetivo el investigar y difundir el arte del siglo XX.

Albufera de Valencia

Se trata del lago más grande de España y una de las zonas húmedas más importantes de la península ibérica. Un paraje de gran interés ecológico en el que hibernan especies únicas de aves acuáticas. Sus ricas aguas han servido tradicionalmente de sustento a pescadores y cultivadores de arroz, dando origen a una suculenta gastronomía. Para degustarla, acérquese al poblado de El Palmar, escenario que inspiró numerosas obras de Blasco Ibáñez. Aquí podrá descubrir típicos platos valencianos como la Paella, el Arrós a Banda, o el All i Pebre -confeccionado con anguilas del lago. Tras la comida, nada mejor que un tranquilo paseo en barca por la Albufera, contemplando las tonalidades rojizas y doradas de la puesta de sol sobre las aguas.

El Micalet

La torre del Miguelete (el Micalet, como lo conocen en casa) es posiblemente el mejor mirador de Valencia desde hace siglos. El campanario de la Catedral ha sido testigo de la historia local y todavía hoy nos permite admirar las vistas y ver hasta dónde llegan los límites de la ciudad.

La torre del Miguelete es el campanario de la catedral de Valencia. Se conoce como El Miguelete o Torre del Micalet en valenciano. La construcción de la torre se inicia en 1381 y finaliza en 1429. Por su complejidad y largos años de construcción, fue dirigida sucesivamente por varios maestros de obra; siendo el primero Andrés Juliá, desde 1381. Otros fueron José Franch (1396), Pedro Balaguer (1414, constructor de las Torres de Serranos); hasta Martín Llobet (1425), el último de los arquitectos que intervino en la construcción. Posteriormente se añadió la espadaña (1660-1736).

La popular torre de El Miguelete es accesible todos los días del año mediante la adquisición de una entrada. Después de las actuaciones del Gremio de Campaneros Valencianos primero y de los Campaneros de la Catedral de Valencia después, los visitantes pueden ver las tres salas del campanario a través de rejas, y subir finalmente a la terraza. Todas las mañanas así como los días de toques, la sala de campanas está abierta al público, bajo la vigilancia de los Campaneros de la Catedral de Valencia. La gestión de la torre, excepto las visitas a la sala de campanas se realiza por personal dependiente del Cabildo de la Catedral.

La Lonja de la Seda

La Lonja es uno de los edificios característicos de la ciudad, además de ser uno de los más famosos monumentos del gótico civil que puede ofrecer Europa. Goza de la alta distinción de Monumento Histórico Artístico de carácter nacional desde el 4 de junio de 1931 y fue declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad el 5 de diciembre de 1996. La Lonja de Mercaderes está situada en el centro de la urbe – frente al Mercado Central y el Templo de los Santos Juanes - y ocupa una superficie rectangular cuya área es de unos 1990 metros cuadrados. A finales del siglo XIII, la antigua Lonja se presenta insuficiente ante la prosperidad de la ciudad, por lo que en 1469 se decide iniciar la construcción de una nueva Lonja. La primera piedra se coloca en 1492, aunque el comienzo de las obras tiene lugar un año más tarde. La principal figura que intervino en la construcción fue Pere Compte, ciudadano de Valencia, ingeniero y arquitecto al mismo tiempo. La Lonja consta de tres cuerpos claramente diferenciados y un jardín o "patio de naranjos". El Salón Columnario o Sala de Contratación está dividido en tres naves longitudinales y cinco transversales, en función de las ocho columnas exentas que soportan las bóvedas. Su altura de 17,40 m transmite una singularidad monumentalidad a las columnas. En esta Sala se instaló la Taula de Canvis, instituida en 1407 por el Consejo Municipal de la Ciudad que obtuvo gran prestigio por su solvencia y volumen de operaciones bancarias. Actualmente la Taula o Mesa en la que se realizaban las transacciones mercantiles, así como la 1ª Letra de Cambio conocida en España, se encuentra en el Archivo Municipal de Valencia. El Torreón (segundo cuerpo del edificio): En la planta baja se ubicaba la capilla dedicada a la Inmaculada Concepción, mientras que los dos pisos altos se destinaban a cárcel de mercaderes morosos en el pago.

Barrio del Carmen

El Barrio del Carmen es un núcleo de población que se formó en torno a la iglesia y convento del Carmen Calzado. La Plaza del Carmen fue la primera en llamarse de esta manera al estar situada frente a la actual iglesia parroquial de la Santísima Cruz, justo antes del Convento del Carmen. Con el paso de los años todo el barrio adoptó esta nomenclatura.

El barrio del Carmen es uno de los más distintivos de Valencia y también de los más antiguos. Situado en el corazón de su Ciudad Vieja, creció entre la muralla musulmana y la cristiana. Se puede dar un excelente paseo entre palacios nobles por la calle de Caballeros. En el Barrio del Carmen se puede encontrar historia, arte, ocio y comercios. Al finalizar el paseo, nada mejor que sentarse en la Plaza del Negrito a tomarse un agua de Valencia, esa genial combinación de cava, zumo de naranja, vodka y ginebra.

Los edificios de referencia cultural más destacados del Barrio del Carmen son: Torres de Quart, Torres de Serranos, IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno), Centro Cultural la Beneficencia (Museo de Prehistoria de Valencia y Museo Valenciano de Etnología), Museo del Siglo XIX, Portal de la Valldigna, Mercado de Mossen Sorell, Iglesia del Carmen, Casa-Museo del pintor José Benlliure y Centro Cultural de la Beneficencia, ...

Ciudad de las Artes y las Ciencias y Oceanogràfic

La cara más moderna de Valencia es la que se nos muestra en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Compuesto por diferentes edificios (Hemisfèric, Museu de les Ciències, Oceanogràfic, Palau de les Arts, Umbracle y Àgora).

Este complejo arquitectónico, cultural y de entretenimiento lleva el sello del arquitecto, ingeniero civil y escultor español Santiago Calatrava y merece la visita. Entre los edificios que lo integran destacamos el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, inspirado en el esqueleto de un dinosaurio y el Oceanogràfic, el acuario oceanográfico más grande de Europa. Visita obligada a L’Hemisfèric (una sala de proyecciones de cine con planetario), L’Umbracle (un paseo ajardinado cubierto por arcos con una galería de arte al aire libre), el Palacio de las Artes Reina Sofía y la plaza cubierta del Ágora.

Palacio del Marqués de Dos Aguas

El palacio del Marqués de Dos Aguas es producto de una radical reforma llevada a cabo sobre la antigua casa solariega de los Rabassa de Perellós, titulares del marquesado de Dos Aguas, en la década de 1740 en un acusado estilo rococó. De planta cuadrangular irregular, organizado en torno a un patio y con torres en las esquinas, sus fachadas se alzan con planta baja y dos alturas, y en un lateral se abre la puerta principal, realizada en alabastro por Ignacio Vergara sobre diseño de Hipólito Rovira.

Presidida por la imagen de la Virgen, desde ella descienden dos caudales de agua en alusión al título de los marqueses, con dos atlantes a los lados que simbolizan dos ríos, todo con un aspecto de desbordante voluptuosidad.

En esa época toda la fachada estaba decorada con frescos de Rovira, pero en 1867 el palacio sufrió una nuevo remodelación -obra de José Ferrer-, y en ella desaparecieron las pinturas, que estaban en mal estado por la humedad, siendo sustituidas por estucos en tonos grises y rosas imitando mármoles, y además se realizaron también los balcones de sabor francés, con barandillas ondulantes.

En su interior aún podemos observar hoy las carrozas del siglo XVIII y los salones decimonónicos con su decoración original, recientemente restaurada, mientras que la segunda planta acoge el Museo Nacional de Cerámica González Martí, con una importante colección de piezas desde la Antigüedad a los más modernos diseños.

Plaza del Ayuntamiento

La plaza del Ayuntamiento, el punto 0 de la Ciudad de Valencia, es la más importante de Valencia y está rodeada de edificios modernistas. En uno de sus extremos está el Ayuntamiento, de estilo barroco. Y en otro el edificio de Correos, donde tienes que entrar para admirar la cúpula. Desde la Casa Consistorial toma la calle San Vicente, la antigua vía Augusta, y haz una parada en la Plaza Redonda, uno de los lugares más interesantes del centro... y un paraíso para las compras.

El edificio del Ayuntamiento de Valencia se encuentra en esta misma plaza. El Ayuntamiento ocupa una manzana de más de 6.000 metros cuadrados. Tiene fachada a las cuatro calles en las que se encuentra. La fachada principal se encuentra en la misma Plaza del Ayuntamiento. Esta fachada cuenta con la vistosa Torre del Reloj y el Balcón Principal. La fachada trasera, situada en la calle Arzobispo Mayoral, está repleta de balcones y ventanas con rejas. A la derecha se encuentra la portada de la antigua iglesia del colegio.

La Plaza del Ayuntamiento acoge uno de los eventos más representativos de las Fallas como es la Mascletà. Desde el 1 de marzo hasta que finalizan las fiestas falleras (19 de marzo), la Plaza de Ayuntamiento se llena de gente y de pólvora todos los días a las 14:00 horas. La Plaza del Ayuntamiento de Valencia es famosa además por la fuente que se encuentra en ella y que por las noches se ilumina y su luz cambia de color. Además destacan sus puestos de flores, que se han convertido en los verdaderos iconos de la plaza.

Museo Arqueológico de la Almoina

El Museo Arqueológico de la Almoina es como una máquina del tiempo que te transportará a la “Valentia” romana sin ningún tipo de esfuerzo. Aquí se puede dar un paseo entre los restos de la ciudad republicana del siglo II aC, conocer cómo era la vida urbana en esta colonia, pisar el Foro imperial o descubrir cómo funcionaban las factorías locales. Se recomienda realizar una visita guiada, porque lo se disfruta el doble. Al salir, se puede ir hasta la plaza de la Virgen y pasear por la "calle de los caramelos" hasta las Torres de Serranos.

Torres de Serranos

Las torres de Serranos, imponente puerta de la muralla bajomedieval, fueron construidas por el maestro Pere Balaguer entre 1392 y 1398. Se trata de una obra de cantería formada por dos grandes cubos pentagonales que flanquean la puerta propiamente dicha, en arco dovelado de medio punto. Parece que el modelo de inspiración fue la puerta Real del monasterio de Poblet, pero la de Valencia tiene unas dimensiones mayores, lo que le dan un aspecto de gigantesco arco triunfal. La fachada interior presenta grandes aberturas rematadas en arco, concebidas como tribunas a diferentes alturas donde se situaban las familias principales de la ciudad para seguir las celebraciones populares o la entrada de personajes ilustres que llegaban a ella.

Las torres de Serrans se convirtieron en cárcel para nobles y caballeros a partir de 1586, manteniéndose este uso hasta el año 1887.

El monumento ha sido declarado de interés Histórico Artístico. Desde sus terrazas se contemplan unas magníficas vistas de la ciudad y del cauce del río Turia.

Torres de Quart

Las torres de Quart formaban parte de la muralla cristiana de la ciudad y su construcción se realizó entre 1441 y 1460 sobre una puerta anterior, siguiendo el modelo de la puerta de Castel Nuovo de Nápoles, levantado por Alfonso el Magnánimo.

En 1623 el Consell municipal acordó que se habilitasen como cárcel para mujeres, y en 1813 pasaron a ser prisión militar -y siguieron siéndolo hasta 1932-. Tradicionalmente eran conocidas como las Torres de la Cal, debido a que en el siglo XVIII se exigía que la cal que entraba a la ciudad se hiciera por esta puerta.

El edificio consta de tres cuerpos: las dos torres propiamente dichas, de forma cilíndrica, construidas en mortero y asentadas sobre un basamento en forma de talud, y el cuerpo central, de planta rectangular, donde se abre el portal, formado por un arco de piedra de medio punto

En el enlucido exterior todavía se conservan las señales del intenso bombardeo sufrido durante el sitio francés a la ciudad en 1808, aprovechado por una colonia de loros para anidar.

Bioparc

El Parque de Cabecera es uno de los secretos mejor guardados de Valencia. Situado en el jardín del Turia, es un gran pulmón verde en el que podrás disfrutar como un niño. Es el lugar idóneo para pasar tiempo y hacer actividades. Se encuentra junto al Bioparc y allí encontraremos un pequeño lago con embarcadero, el cual dispone de embarcaciones en forma de cisne con timón y pedales.

Este parque está diseñado para dar largos paseos y para disfrutar de los animales que habitan en el lago o en la zona. Los senderos del Parque nos permiten realizar 4 recorridos distintos: Senda de la Ribera, Paseo del Molí del Sol, Recorrido por la montaña- mirador y el Sendero del antiguo cauce del río Turia. Además de alquilar una barca y disfrutar del buen tiempo, también se puede visitar el Bioparc, excelente zoológico de la ciudad. Aquí se recrean los hábitats de África y el visitante tiene la sensación de estar entrando en el hábitat de cada especie.

Enlaces de interés: